Misterio en el orfanato
Domingo 21 de abril de 2013 | Viridiana Ramírez | El Universal | 14:36
Recorrido con lámpara de mano por el hogar de los niños expósitos de Acolman
Las paredes son tan viejas que se descarapelan como cáscaras de naranjas
viridiana.ramirez@eluniversal.com.mx

El ambiente huele a madera podrida. Con cada paso el piso rechina, como lanzando un lamento o una queja por su abandono.

La poca luz que hay viene de unas lámparas de mano que sujetamos con fuerza y un poco de miedo. Nuestros susurros se escapan en eco hasta la entrada del Antiguo Orfanato de San Antonio, refugio, en 1956, de los "niños expósitos" de Acolman, en el Estado de México.

David, nuestro guía, nos reúne en el patio central de la casa grande para una explicación histórica. El espacio fue una hacienda agrícola durante el siglo XVIII. Tras su abandono, el padre Limón, de la orden agustina, lo utilizó para darle cobijo a los niños abandonados en los atrios de la iglesia, en los basureros y en las calles "a la mano de Dios".

Con la luna reflejándose en la fuente, subimos a los dormitorios. Nadie se dispersa, somos una bola de miedosos que salta con cualquier ruidito, incluso gritamos por el gato negro que se pasea por los cuneros.

Aprendemos que el término "expósito" se refiere a la intemperie, de donde rescataba a los niños. En aquel tiempo un huérfano se identificaba no sólo por vivir en el orfanato; todos eran bautizados y "expósito" era su apellido. Para 1975 había más de 3 mil niños en el sitio, prácticamente se convirtieron en una familia.

El área destinada para los baños es tétrica. Los pocos azulejos blancos que sobreviven tienen estampitas con personajes infantiles de los 50, desde Bambi hasta la muñeca fea de Cri Cri, sin hacer a un lado el lodo y polvo que cubre las paredes. Mi mente trata de recrear el llanto de los bebés al entrar en las tinas de fibra de vidrio que aún se conservan.

Entre lockers y sorbos de una bebida de manzana espumosa llegamos a la capilla. San Antonio sigue cuidando de ella y de nosotros.

Nos sentamos en los pupitres donde los niños tomaban clase.

El café y las galletas están listas para acompañarnos en una función de cine. El recorrido concluye con las escenas del El Orfanato de Guillermo del Toro, proyectándose sobre las paredes viejas, tan viejas que ya se perdieron los frescos y se descarapelan como cáscaras de naranja.

NOTAS

QUIÉN TE LLEVA
Rec Recorridos Culturales. La próxima salida será el 27 de abril.

Costo: 650 pesos por persona. Incluye traslado redondo, puedes llevar auto. Teléfonos: 2458 4605 y 55 1856 8091. www.recorreydescubre.com


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